Distingamos entonces dos momentos, para evitar malentendidos: Antes y Después.
Contrariamente a otros textos (algunos educativos, por ejemplo) en los cuales el lector se zambulle en busca de algo, usted deberá encarar estos párrafos muñido de una actitud netamente contemplativa, y a la simple espera de lo que ellos escasamente tienen para ofrecer. En ellos podría encontrarse la revelación de las verdades mas profundas del alma, o no.
Concluida la lectura, el lector no deberá tildar al texto de incompleto, inverosímil (y demás "in"), pues seguramente ha comprendido es una fugaz mirada "acerca de", o tal vez una mala broma. No exigirá entonces totalidad, verdad, coherencia, cordura o buenas maneras del texto.
Se marchará y continuará viviendo "como si" nada hubiese ocurrido (previa acción, agregar un comentario al blog).
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